Cómo usar un CPAP por primera vez: guía paso a paso
Las primeras noches con CPAP suelen ser las más difíciles: la mascarilla es nueva, el ruido del aire es raro, y dormir "conectado" a un equipo puede generar algo de ansiedad. Es normal. Con esta guía y un poco de paciencia, la mayoría de las personas se adapta en una o dos semanas.
Antes de la primera noche
- Probá el equipo despierto, sentado en la cama, unos minutos antes de dormir. Familiarizate con la sensación del aire.
- Ajustá la mascarilla primero sin el flujo de aire encendido, buscando que selle bien sin apretar de más.
- Ubicá el equipo en una mesa de luz a una altura similar o algo más baja que tu cabeza, para que el tubo no quede tironeando.
Cómo armar el equipo
- Conectá el tubo corrugado a la salida de aire del equipo.
- Conectá el otro extremo del tubo a la mascarilla.
- Si tu equipo tiene humidificador, llenalo con agua destilada hasta la marca indicada (nunca agua de la canilla).
- Enchufá el equipo a la corriente.
- Colocate la mascarilla y ajustá el arnés de forma pareja de los dos lados, sin apretar en exceso.
- Encendé el equipo. La mayoría tiene una función de "rampa" que empieza con presión baja y la sube gradualmente para facilitar dormirte.
Ajustar la mascarilla
El error más común es ajustar demasiado el arnés pensando que así sella mejor. En realidad, una mascarilla bien ajustada sella con la mínima presión posible: si tenés que apretar mucho para que no pierda aire, probablemente sea el modelo o talle equivocado para tu cara, no un problema de ajuste. Si notás marcas fuertes en la piel a la mañana, aflojá un poco el arnés.
Si te cuesta encontrar una mascarilla cómoda, leé nuestra guía sobre tipos de mascarillas CPAP para saber cuál se adapta mejor a tu forma de respirar y de dormir.
La adaptación: qué esperar
Es habitual sentir la mascarilla rara las primeras noches, o sacártela sin darte cuenta mientras dormís. Algunos consejos que ayudan:
- Usá la función de rampa si tu equipo la tiene, así no sentís la presión completa de golpe al acostarte.
- Probá usar el equipo durante el día, mientras mirás tele o leés, para acostumbrarte a la sensación sin la presión de "tener que dormir".
- Dale al menos 1-2 semanas de uso constante antes de sacar conclusiones. La adaptación es progresiva.
- Si la nariz se te seca o irrita, el humidificador (si tu equipo lo tiene) suele resolver eso.
Problemas comunes al empezar
Pérdida de aire por los ojos o por los costados de la mascarilla: generalmente es un tema de talle o de ajuste del arnés, no de fuerza.
Sequedad de nariz o garganta: se resuelve con humidificador y, en algunos casos, ajustando la temperatura del aire.
Sensación de claustrofobia: probar de día, sentado, ayuda mucho a perderle el miedo antes de la noche.
Ruido del equipo: los modelos actuales son bastante silenciosos; si el tuyo hace mucho ruido, puede ser el filtro sucio o una fuga de aire por la mascarilla.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardo en adaptarme?
La mayoría de las personas nota una adaptación clara entre la primera y la tercera semana de uso constante.
¿Puedo sacarme la mascarilla si me despierto de noche?
Sí, no pasa nada, pero tratá de volver a colocártela para aprovechar el tratamiento durante toda la noche.
¿Qué hago si después de varias semanas sigo sin adaptarme?
Consultá con tu médico: puede ser necesario ajustar la presión, cambiar de mascarilla o evaluar un Auto CPAP o BiPAP.
¿Recién empezás con el CPAP?
Incluimos capacitación a domicilio con cada entrega, para que las primeras noches sean lo más fáciles posible.
Consultar por WhatsApp